Rosario Ortúzar, nutricionista de Residencias San Vicente de Paul: “En invierno todas las comidas son importantes para una súper alimentación”

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Una dieta balanceada es importante para una vida saludable, especialmente durante la tercera edad. En esta etapa se requiere nutrientes específicos para mantener la energía y un peso saludable, además de reducir el desarrollo de enfermedades crónicas, en especial las afecciones cardíacas y diabetes.

Durante el invierno es fácil confundirse con mitos sobre las calorías, la frecuencia y el tipo de alimentos que se debería incluir en el menú de un adulto mayor. Rosario Ortúzar, nutricionista de las Residencias San Vicente de Paul, recomienda “preferir alimentos de temporada, como por ejemplo los cítricos, que previenen enfermedades e infecciones, los incluir pescados, legumbres y verduras a gusto de la persona mayor”.

Una mala nutrición pone a los adultos mayores en riesgo de tener sobrepeso o bajo peso, afectar sus músculos, huesos y debilitar el sistema inmune, haciéndolos más vulnerables a las enfermedades.

La clave está en la variedad de alimentos

Escuchamos con frecuencia el término “súper alimento” para destacar los beneficios de algunos cereales, frutos secos, legumbres, semillas, frutas, verduras, hierbas y lácteos con gran valor nutricional. Frente a esto Rosario aclara que aunque es beneficioso incluirlos en la dieta de las personas mayores, “todos los alimentos tienen beneficios y propiedades que en su conjunto y equilibrio generan una súper alimentación”, por lo que es fundamental recordar la importancia de una dieta balanceada que incorpore una diversidad de nutrientes.  

Por esto nos comparte tres consejos que ella misma toma en consideración al momento de preparar el menú de los residentes de San Vicente de Paul: 

1.- Escoja una surtido de alimentos: prefiera variedad de colores en frutas y verduras de temporada, carbohidratos integrales y diversas fuentes de proteínas como pescados, carnes y huevos. Un menú surtido asegura que todos los nutrientes sean ingeridos. 

2.- Disminuya los alimentos muy procesados: las sopaipillas, calzones rotos y queques, muy propios de la temporada de invierno, contienen altos niveles de azúcares y aceites, y pueden ser perjudiciales para la salud. Es importante disminuir su consumo a moderado o buscar alternativas de preparación. 

3.- Varíe la preparación de alimentos: a través de guisos, cazuelas, sopas y frutas cocidas que ofrezcan diversas texturas, colores y sabores, se puede mantener siempre motivadas a las personas mayores para que consuman todos los nutrientes necesarios para una buena alimentación durante el invierno.

Algunas personas mayores, de acuerdo a  su condición médica, pueden requerir una alimentación especial. Es importante considerar las calorías y alimentos indicados para su estado de salud. Puede haber pérdida de apetito a causa de la disminución de sus sentidos como el gusto, el olfato de manera natural o por medicamentos que consuma. La salud bucal también es un factor que debe ser evaluado, por lo que es importante ofrecer alimentos que sean de fácil deglución. 

Estilo de vida saludable en nuestras residencias

En Residencias San Vicente de Paul monitoreamos constantemente la alimentación y salud de cada residente. Con el apoyo de Rosario Ortúzar en la alimentación junto a su equipo en cada residencia, además de nuestros profesionales de la salud enfermería,  kinesiología y terapia ocupacional, trabajamos cada día para que los adultos mayores se mantengan  activos y sanos.

Una alimentación saludable es importante durante toda la vida y especialmente a medida que envejecemos. Los alimentos ricos en nutrientes, vitaminas y minerales ayudan a prevenir o controlar las afecciones crónicas de salud, a sentirse más fuerte y con energía, permitiendo disfrutar de los años dorados de la vida.

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